sábado, 27 de noviembre de 2010

EDUARD PUNSET TAMBIÉN SE EQUIVOCA

He leído la entrevista que le hace Marcos de Quinto, presidente de Coca-Cola Iberia, a Eduard Punset (link de la entrevista: http://www.eduardpunset.es/wp-content/uploads/2010/11/20101123_aecoc.pdf) y por primera vez tengo que expresar mi disentimiento con la opinión de Eduard al respecto del papel de la empresa, o el capital, dentro de la comunidad científica.

Esta es la parte de le entrevista que me dispongo a criticar constructivamente:

Marcos de Quinto pregunta: “¿No cree que tal vez existe un especie de “falso pudor” en la comunidad científica donde todo lo que tenga que ver con dinero parece que lo contamina?”


Eduard Punset responde: “Cierto. A mí una de las cosas que más me han influenciado recientemente es haber visto, hace unos meses, un grafiti en una universidad española que decía: “No queremos empresas”. ¡Y era una facultad de ciencias ! ¡ Ese es el corazón de la comunidad científica y alguien había metido en la cabeza de aquellos estudiantes que el contacto con el mundo empresarial contaminaba y corrompía! Es tremendo.”

Bien, el o la o los estudiantes que realizaron el grafiti tienen razón amigo Eduard – seguramente cuando militaba en el partido comunista lo tenía más claro que ahora – . Están evolucionando y eso es positivo porque están empezando a ver que algo no funciona. Nadie les ha metido nada en la cabeza. Sólo observan que, en su mayoría, los proyectos de investigación científica o tecnológica tienen cómo finalidad principal el satisfacer el afán de ganancias de los propietarios de las grandes corporaciones y no el beneficio de la comunidad humana – que en principio es un objetivo secundario, en principio... – . Es decir, por lo general no se financian proyectos de investigación que no vayan a traducirse en beneficios económicos a corto plazo. Esto es perverso. En el caso de los proyectos a medio o largo plazo rara vez están financiados por capital privado a no ser que se trate de fundaciones o instituciones similares.

Además existe otra peligrosa relación, la aportación de capital por parte de las grandes corporaciones es menor cuanto mayor es el plazo para obtener resultados del proyecto científico financiado. Eso se traduce en que los proyectos a medio o largo plazo son financiados – los que no son desestimados, claro – en su mayor parte por capital publico y esta aportación de capital público disminuye a medida que el proyecto tiene previsiones de resultados a corto plazo, entonces entra el capital privado – ¡qué casualidad! –. Pero lo peor de todo es que muchos proyectos de investigación financiados por capital público una vez consiguen aplicaciones factibles, son automáticamente acaparados por empresas privadas que se lucran enormemente a posteriori. No me parece justo que el ciudadano pague con sus impuestos proyectos cuyo resultado se traduce en productos que, de nuevo, va a tener que pagar con el sobreprecio que ambicionan las personas propietarias de la corporación productora.

Es decir, es el capital quien dictamina qué proyectos deben desarrollarse y cuáles no, en función de la futura cuantía de beneficios que les pueda generar, generalmente, a corto plazo. Por tanto, lo más grave es que tenemos a muchísimos científicos trabajando, conscientes de ello o no, para el lucro de los dueños de las multinacionales, no para el beneficio de la humanidad, y eso sí que “es tremendo”.

Insisto, el actual sistema económico-político es obsoleto e injusto. Debemos liberarnos de los tópicos y los antiguos prejuicios para realizar nuevas propuestas sistémicas pacíficas, democráticas, ecológicas y sostenibles para que todos los seres vivos que habitamos este, aún, maravilloso planeta podamos vivir dignamente, con igualdad real de derechos y justicia. El planeta no nos pertenece sino al revés. No podemos continuar permitiendo que unas pocas y ambiciosas personas, los poderosos que controlan las multinacionales, destruyan los ecosistemas y suman en la pobreza y el hambre al 80% de la población mundial. En resumen, los dueños de las macro empresas invierten para ganar más dinero todavía, no para salvar al mundo gracias a la investigación o la tecnología. Eso es para ellos algo totalmente secundario.
Concluiré diciendo que no se trata de “un falso pudor” señor De Quinto, se trata de una realidad. El dinero “contamina”, ¡y mucho!. A usted le va muy bien en este sistema, por eso le cuesta verlo, pero a la mayor parte de la población y seres vivos de la Tierra, lo crea o no, no comparten su relajada y corporativa cuestión. Que se desarrolle ciencia y tecnología en el sistema capitalista no significa que con otro sistema democrático de nueva creación no vaya a realizarse. Estoy absolutamente convencido que si el principal objetivo común fuera el bienestar de todos los seres que habitan el mundo, y no el del lucro de las grandes corporaciones, la ciencia y la tecnología experimentaría la mayor evolución que jamás la humanidad haya contemplado. Estamos tan inmersos en este sistema que somos incapaces de imaginar otro diferente, más humano, más justo y sin dinero que “lo contamine”.
Nuevamente... : "Debemos ser críticos y estar en guardia siempre. A veces las personas a las que admiramos y respetamos también pueden equivocarse".

Una abraçada!!!

Pep

PD: Yo ya he realizado mi propuesta sistémica “sin dinero” en mi ensayo “Manual práctico para cambiar el mundo”. Estoy abierto a debatirla.

4 comentarios:

  1. Creo que hay un punto intermedio en los beneficios empresariales y carecer de ellos. Todo proyecto necesita una idea que desarrollar y unos recursos que gestionar para conseguir los objetivos del proyectos. la realidad es que los investigadores, comen, se visten y tiene uan serie de necesidades básicas, a parte de las propias que requeire el desarrollo de su trabajo de investigación. Esas hay que cubrirlas y adecuadamente para que el trabajo sea lo mejor posible. Es inutil negar la necesidad de los incentivos como estupido es pensar en beneficios solo en terminos economicos-monetarios. Tampoco es realista no tener en cuenta la ambición, el egoismo y ese cerebro reptiliano que nos hace hacer cosas que no hubiesemos imaginado posibles. Las empresas son lo que la gente que las dirige hace de ellas y hasta ahora la mayoria parecen dirigidas por psicopatas que no consideran en su proceder mñas que la cuentas de resultados. Pero eso no significa que no se necesiten ciertas cosas que potencialmente son capaces de hacer. El apitalismo puede ser más u menos culpable de la situción de la humanidad, pero no deja de ser un artefacto humano y veo importante la forma en que se utiliza por el hombre el capitalismo, que el capitalismo en si mismo. Un cuchillo es malo o es útil, bueno según que uso hagas de él ¿no crees?.
    Un saludo

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  2. Estoy de acuerdo en todo lo que dices. Estamos en este sistema y tod@s debemos subsistir y competir forzosamente en él, incluído, por supuesto, l@s cientific@s.

    Por todo ello es necesario crear un nuevo sistema social, uno diferente que potencie las cualidades humanas no la competitividad entre humanos.

    Debemos liberar nuestros prejuicios y hacer un esfuerzo para imaginarlo. Sé que no es fácil, pero debemos claramente orientarnos hacia la utilidad humana y positiva del cuchillo. Debemos crear otro artefacto más evolucionado y más justo.

    Tecnológicamente y científicamente ya disponemos de todo lo necesario para hacer un mundo mejor. No podemos cometer la irresponsabilidad de no aprovechar la oportunidad de hacerlo antes de que sea demasiado tarde para las generaciones venideras.

    Un abrazo

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  3. He encontrado el blog buscando opiniones de Eduard Punset sobre el capitalismo/neo-liberalismo. Quería despejar mis dudas sobre él y la verdad es que me está decepcionando por momentos. Coincido al 100% contigo.

    Se agradece leer cosas así por los distintos rincones de la red. Es un consuelo saber que no estamos solos entre esa masa adoctrinada incapaz de pensar más allá de lo que le ha sido impuesto.

    Tienes un seguidor más en Facebook, saludos.

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  4. Estoy bastante de acuerdo con la 1ª respuesta, la ciencia necesita estimulos, privados y públicos, se ha visto ya muchas veces como lo 'público' tb corrompe la ciencia, no creo en los dogmas, y mucho menos en este caso.

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