lunes, 27 de diciembre de 2010

SUPERPOBLACIÓN: DEBEMOS DECRECER DEMOGRÁFICAMENTE

Hace ya algo más de dos siglos Thomas Malthus formuló sus teorías sobre los efectos de la limitación de los recursos frente a un crecimiento geométrico de la población humana. Si bien se equivocó en las fechas de sus augurios, ahora, en general, sus teorías son fácilmente contrastables. Basta saber que actualmente, con 7.000 millones de humanos en el planeta, los recursos se agotan a un ritmo muy superior a un 25 % de lo que la Tierra es capaz de regenerar. Es decir, las actividades antropogénicas son tan aceleradas que el planeta no es capaz de recuperarse. Sí, es cierto, somos una plaga.

Autor: Sergi Peragón

La principal causa de la superpoblación es obvia, al poder no le interesa controlarla. A las personas que ostentan el poder económico les interesa que exista mano de obra abundante y barata dónde elegir ( cuantos más “recursos” de mano de obra, menos costosa será ésta). A los políticos, dirigentes totalitarios, poderes religiosos, terratenientes, monarcas, dictadores, etc, también les interesa tener cuantos más seguidores mejor, y de este modo, perpetuar su poder y privilegios. Por todo ello, sería inusual – por ejemplo como lo fue en China hasta ahora –, que algunos de los actuales sistemas de poder comenzaran a plantearse un control racional, no traumático y efectivo de la natalidad – en China, tristemente, fue indignante y fatal para muchas niñas inocentes –. Lo peor de todo esto son los argumentos que esgrimen estos poderes para no controlar la población. El principal de ellos es que no es ético y atenta contra la libertad del individuo. Los prejuicios, las tradiciones, los tópicos y, sobre todo, el egocentrismo de muchos y el homocentrismo de otros, les traicionan. Por supuesto, hoy en día con 7.000 millones de personas en el mundo y con un planeta cada vez “más pequeño”, estamos de nuevo ante una perversa y calculada falacia. Es de locos que existiendo índices de natalidad mundiales tan elevados, algunos países ricos aún tengan la desvergüenza de plantearse políticas para incrementar la natalidad, en lugar de desarrollar políticas para favorecer una inmigración digna e integrada en la sociedad de acogida. De todos modos, el actual sistema económico-político global, como ya he repetido y continuaré haciéndolo, no está preparado para adaptarse a las limitaciones de los recursos del planeta, se mire como se mire, pretenden hacer sostenible –sólo para ellos – lo insostenible. Además, ni es ético ni favorece las libertades de los individuos, si no que, bien al contrario, las limita.

Pero, ¿cómo controlar la población de manera pacífica, no traumática y realmente democrática? – recuerdo que para mí actualmente la democracia no existe, y sólo existirá cuando ésta se practique de forma directa –. Lo primero cambiando totalmente al obsoleto sistema económico y de poder que nos esclaviza, por una eco-economía sin dinero (economía ecológica o economía basada en los recursos). Lo segundo, y ligado estrechamente al primer punto, aplicar políticas para garantizar: la universalización de la sanidad; universalización de la educación, principalmente de las niñas que en algunos países ni siquiera son escolarizadas; universalización de la planificación familiar y la educación sexual (coincido plenamente al respecto con Al Gore ); etc. Además ya no se trata de controlar y estabilizar la población humana , si no de DECRECER A UN NÚMERO SOSTENIBLE PARA EL PLANETA Y SUS DIFERENTES FORMAS DE VIDA. Pero, este concepto, de momento, debe esperar... aunque no mucho tiempo, y por razones obvias.

Insisto, todo lo anterior es imposible con el actual contexto sistémico global. Dada la actual e irresponsable pérdida exponencial de biodiversidad, la destrucción ecosistémica global que la provoca, la supercontaminación, la creciente huella ecológica planetaria, la ambición y avaricia de los hombres que dirigen el mundo, etc, me atrevo a afirmar que, lo que resulta verdaderamente anti-ético y amoral es el no controlar el crecimiento de la población humana en nuestro, cada vez menos, maravilloso planeta. El hombre no es el dueño de la Tierra, el hombre no es un ser superior al resto de los seres vivos,... Los que arguyen lo contrario están cargados de una miope y ancestral vanidad que les impide ser conscientes de su insignificante existencia. No tenemos ningún derecho para hacer lo que queramos al planeta y a todo lo que él contiene. Si existe alguna ley, al margen de Darwin, que afirme que legalmente podamos hacer – mejor, puedan hacer “los poderosos” – lo que nos venga en gana con nuestro mundo, esa ley, con toda seguridad, la habrá formulado un grupo de hombres que desconocen lo que es comportarse como un auténtico, verdadero y evolucionado ser humano.

5 comentarios:

  1. Como ya comentamos, este tema genera una gran controversia, y no menos incertidumbre.
    Para empezar, comentar que Malthus llegó a la conclusión que una población en aumento radica en una limitación de los recursos y en una consiguiente disminución de la población. Y que, al unísono, una población en disminución radica, por el mismo motivo, a una major disponibilidad de recursos y a un consiguiente aumento de la población. Parece claro que, Malthus, en su época, y aplicando solo unos factores, parecía acertado, incluso se podrían aplicar sus tesis a corto plazo. Pero actualmente, la cantidad de factores que rigen a la población son enormes, y la teoria Malthusiana, inservible (aunque revolucionaria e intelectualmente avanzada en su época).
    Con esto quiero decir que Malthus no previó el gran cambio demográfico que trajo la revolución industrial y la integración en el sistema económico por parte de todos los paises del globo, y el desorden demográfico que esto aportó, muy distinto a la demografia clásica de su época.
    Por tanto, nos encontramos, como bien dijo Pep, en una situación rara e insostenible.
    Nos encontramos, después de la segunda guerra mundial, con una población de 2.500 millones de personas, y actualmente con 7.000 millones. Acabada la IIGM, el crecimiento poblacional mundial creció década tras década entre un 1,5 y un 2% !!! Algo increíble.
    Lo que produjo este crecimiento poblacional fué, sin lugar a duda, las mejoras en las condiciones de vida de la población mundial (de occidente, en esa época). La creciente disminución de la mortalidad, las mejoras en la sanidad, la paralización de los conflictos bélicos, las políticas pronatalistas, la introducción del modelo americano de vida, el estado del bienestar, sobretodo, el crecimiento económico. Todo esto hizo, en occidente, avanzar a un nuevo modelo demográfico a través de una transición demográfica. Se pasó de una sociedad medianamente avanzada, con índices de mortalidad mayores que los de ahora, a una sociedad con este índice más bajo, que, manteniendo el índice de natalidad hasta ese momento durante varias décadas (transición demográfica, que es lo que provoca el aumento de población al disminuir la mortalidad pero al mantener los índices de natalidad estables hasta pasado un tiempo), alcanzó un índice de natalidad bajo, acorde al nuevo sistema demográfico, con una baja mortalidad y con una media de 1,8 hijos por pareja (en occidente).
    El caso de los otros países se puede explicar de la misma forma. Los estados de Sudamérica, África y Asia se incorporaron al sistema económico de occidente (por voluntad propia o a la fuerza) más tarde. Esto hizo que, y como podemos comprovar actualmente, que su transición demográfica se observe ahora, cuando la de los paises de occidente han acavado. Es decir, estos paises, integrados en el modelo de consumo y producción occidental desde hace pocas décadas han logrado obtener (en parte) la calidad de vida de occidente. Esto ha hecho que su mortalidad baje (por los mismos factores que antes), pero su natalidad se mantendrá constante hasta que acaben sus transiciones demográficas (por eso crece tanto la población), donde obtendran una natalidad equiparable a su mortalidad, como es el caso de los paises de occidente.

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  2. Con esto quiero decir, que el desmesurado aumento de población no es tradición del hombre. Como he podido comentar, las poblaciones se autoregulan cuando acaban su transición demográfica y equiparan su mortalidad a su natalidad, eso quiere decir que una vez acabadas las transiciones demográficas el crecimiento se detiene.
    ¿Qué conclusiones podemos sacar de esto? Bien, si observamos la población hasta el 1950, que era de 2500 millones de personas, y la miramos ahora, 7000 millones de personas, podemos deducir que el súperaumento de población ha sido debido a la evolución industrial y económica del sistema después de la II GM, que hizo entrar a todo el globo en una nueva transición demográfica que cambió por completo los niveles de mortalidad y natalidad (a la baja), y que ello comportó que durante esa transición aumentase la población desmesuradamente.
    Ahora tenemos que preguntarnos: ¿Ésto és bueno? Yo, con fervor, digo: ¡No!
    Porque una vez acabada la transición demográfica del planeta y la población se mantenga constante quizás seamos 12000 o 15000 millones de personas (y recemos (con perdón), para que no haya otra transición), y esto, es sencillamente insostenible. Mantener a esta población producida por el incesante y penetrante desarrollo económico con más desarrollo económico y con producción y consumo desmesurado como se mantiene hoy en dia, es insostenible, de todas y cada una de las maneras.
    Claro está que, como podemos pensar y deducir, la "capacidad de carga del planeta" es un término inservible, dado que el impacto no será el mismo si vivimos en un mundo con 7000 millones de personas consumiendo como un estadounidense, que si vivimos en un mundo con 7000 millones de personas que convivan en harmonía y sostenibilidad con el planeta.
    Pero, el término huella ecológica y regeneración planetaria si que existen y son completamente aplicables. Por tanto, sabiendo de antemano que debemos eliminar este "antisistema" insostenible económica y socialmente, dado que el planeta ni siquiera podria sobrevivir con la mitad de la población mundial actual consumiendo lo que consume ahora, debemos marcarnos una perspectiva de futuro que reuna población, sistema, y sostenibilidad.
    Así pues, utilizando estos términos:
    Deberíamos aplicar la perspectiva de sociedad que queremos construir, democrática y humanitaria, energéticamente sostenible y que se abastezca de los recursos de la Tierra sosteniblemente necesarios. Una vez calculada la huella ecológica que tiene este nuevo ser humano evolucionado, y estableciendo necesariamente que la capacidad de regeneración planetaria está por encima del consumo del nuevo humano, se podria calcular el número máximo de seres humanos que podrian habitar en la Tierra, para hacer de este mundo un planeta democráticamente humano y sostenible.
    El problema de esta nueva constucción es la destrucción del actual sistema y la involución demográfica. El sistema es algo fictício, dado que está regido por la economía y el poder. La población es físicamente material, y es complicado hacer retroceder el número de homínidos una vez acabada la transición demográfica actual.
    Aun así, estoy seguro que la cordura, la filantropía y el sentido de especie, o quizás una terrible catástrofe planetaria, hará cambiar el actual sistema humano, y lo hara evolucionar a una verdadera democracia humanitaria sostenible. Tarde o temprano.

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  3. Creo que no tiene para nada en cuenta que la riqueza real está la parte más inmaterial del ser humano, que es su capacidad creadora.
    En otras palabras cada hombre es un constante creador de ideas únicas y de información que se comunica con otros, que a su vez, en base a esa nueva información, crea nuevas cosas...
    Que hace 50 años el Club de Roma, siguiendo torpes criterios de suma y cero, vaticinó el fin del petroleo, por ejemplo... aparte de las exageraciones en las estadísticas, no tuvo en cuenta el hecho diferencial humano, que es capaz de crear, por ejemplo nuevos autos más eficientes en consumo. Si, fruto de esa creatividad los automóviles pasan a consumir la mitad de gasolina, eso equivale a duplicar la cantidad de yacimientos petroliferos del planeta...
    Eso es aplicable a la agricultura, a todo.
    Y toda esa información acumulada y que se haya dispersa en todas las mentes humanas únicas e irrepetibles, se perdería con un descenso súbito de la población, seriamos menos y mas pobres (les recuerdo que los ordenadores, por ejemplo, son "tontos", en el sentido de que no crean nuevas ideas y siempre actúan en función de la acción de un ser humano que les carga de datos según su subejetivo buen parecer).

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  4. Buenas tardes Ricardo,

    Interesante comentario. En el libro gratuito "Manual Práctico Para Cambiar el Mundo" se habla mucho más profundamente del tema y se tiene en cuenta el poder creador de la raza humana.
    Sin embargo aunque aumentemos nuestra eficiencia tecnológica el planeta no va a crecer además, no tenemos ningún derecho a ocuparlo todo en nuestro exclusivo bebenficio. Esa es una actitud muy antropocentrista y poco evolucionada. Los demás seres de este planeta tienen tanto derecho como nosotros a permanecer en él.
    Por todo lo anterior debemos, como seres conscientes, ética y moralmente, controlar la población mundial humana en la forma que se describe en el artículo o similar, y siempre de forma pacífica.

    ¡Un saludo Ricardo!

    Pep

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  5. Buen dia!
    Estoy de acuerdo en casi todo lo que he ojeado por esta web, pero creo que en este caso concreto sobre decrecer la poblacion esta un poco desafinado. Creo que hay que decrecer el consumismo de la minoria de la poblacion primermundista que consume muchisimo mas que la inmensa mayoria tercermundista. Lo mas sencillo es ver que cosas se pueden cambiar para nosotros seguir sin cambiar, consumiendo como ogros. Si somos como lobos que no cuidamos los residuos, impulsamos energias limpias, y desarrollamos estrategias sostenibles, no sera suficiente reducir a la mitad la poblacion mundial (ahora mismo somos bastantes menos de esta cifra los que nos bastamos para echar a pique el chiringuito!).
    Otro peligro que veo es que esta teoria encaja con la del club bildelberg y allegados, que calculan establecer un gobierno mundial bajo el mando de la ONU (organismo que seguiria siendo no elegido por los ciudadanos, sino a dedo), y reducir de 6000Mill. a 2000Mill. de habitantes la poblacion mundial hacia el 2050.Crear un "maravilloso mundo sin guerras" ya que solo existiria su ejercito mundial (resultado de unir el de EEUU, Rusia, China, etc.) y prohibir o minimizar los de los demas estados, y fusionar el sistema capitalista y socialista (pero no para compartir sus riquezas con los demas, sino para que todo lo nuestro sea de ellos directamente). Recomiendo desde aqui "La verdadera historia del club bildelberg" de daniel estulin.
    Un abrazo a todos y animo en vuestra labor de conscienciacion global

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