jueves, 7 de abril de 2011

EL AGUA UN RECURSO RENOVABLE Y ABUNDANTE: ACUEDUCTOS INVERSOS (ACUEDUCTOS A PRESIÓN)

En nuestro planeta la gestión de un recurso tan indispensable como el agua es, en general, bastante mediocre. Sabemos que en el mundo la agricultura es básicamente el sector que más consume y  más agua despilfarra. Esto se debe, en gran medida, a la no utilización de técnicas modernas como el riego por goteo, la aeroponía, la hidroponía y otros sistemas avanzados de agricultura (como la agricultura vertical), que gestionan más eficientemente el agua dulce. Además la contaminación de este agua y el insuficiente número de Estaciones de Depuración de Aguas Residuales (EDAR) en todo el mundo, contribuye al envenenamiento de nuestros ríos, lagos, acuíferos,..., mares y océanos. Así pues la explotación de este recurso indispensable para la vida resulta en su globalidad deficiente.

Acueducto romano de Segovia


Todos conocemos el ciclo del agua. Sabemos que el agua del mar se evapora formando nubes y que parte de esas nubes descargan en tierra firme agua dulce en forma de lluvia, nieve o granizo. El agua dulce precipitada se concentra, posteriormente, formando ríos, lagos, acuíferos, etc. Finalmente, el agua completa su ciclo llegando de nuevo al mar, y así sucesivamente. En otras palabras, el agua es un recurso renovable pero, ¿el agua es un recurso escaso? Existen lugares de la Tierra donde apenas llueve o no llueve ni una gota durante años. Allí, efectivamente, es un recurso muy escaso y muy costoso de obtener. Pero, ¿es un recurso escaso a nivel planetario? La respuesta es no. El agua ocupa algo más de un 70% de la superficie de la Tierra y el 97% de esa superficie la constituyen mares y océanos de agua salada. Hasta aquí todo es muy básico y evidente.

Fuente: Elaboración propia
Así pues concluimos que a nivel planetario el agua es un recurso abundante y renovable. Sin embargo, a pesar de ser abundante y renovable, los accionistas, propietarios y dirigentes de las grandes compañías de aguas que controlan gran parte de este recurso universal no paran de incrementar sus ganancias año tras año. Comercian con algo que no les pertenece y que es vital para todos los seres vivos del planeta. Sólo por ese motivo el agua dulce no debería constituir un negocio. Sí, hacer negocio con el agua es como imponer una tasa por respirar – que no tardarán en hacerlo con los sumideros de CO2, ya lo veréis –. Pero lo más indignante es que estas macro corporaciones no cesan de divulgar que el agua es un recurso escaso y cada vez más costoso de obtener, con el propósito, una vez más, de incrementar aún más sus ganancias. Aunque intentan darnos la imagen de que se preocupan por el medio ambiente y por la gestión eficiente del agua. Todo esto constituye un engaño monumental y perverso. En mi opinión las compañías de agua privadas no deberían existir. Todas deberían ser públicas, pero ese es otro tema.

Hoy en día tecnológicamente no hay excusas para no hacer llegar agua potable allí donde sea necesaria. Existen desaladoras cada vez más potentes y eficientes que, además, pueden ser alimentadas con energía procedente exclusivamente de fuentes renovables. Debo añadir, sin embargo, que las desaladoras por osmosis inversa generan salmuera contaminante como residuo. Esta salmuera puede ser vertida de nuevo al mar en lugares con fuertes corrientes submarinas, y de esta forma no producir impactos ecológicos significativos en los ecosistemas marinos circundantes o bien, y esta es la mejor solución, la salmuera puede ser reciclada en desaladoras reversibles. Este tipo de desaladora también genera electricidad en el proceso, mediante el turbinado de agua de mar que previamente fue almacenada en un depósito. Mientras se turbina para producir electricidad, el agua acumulada se mezcla con la salmuera en proporción de ocho a uno. De este modo la salmuera queda disuelta y, presumiblemente, no se contamina en la totalidad del proceso. También existen proyectos de “barcos desaladora” que pueden navegar continuamente mientras desalan y acumulan agua dulce en gigantescos depósitos, disolviendo la salmuera sobre la marcha. De esta forma, en teoría, tampoco se contamina. Además estos navíos pueden ser impulsados también mediante energías renovables (viento o hidrógeno). Aparte de todo lo anterior las centrales desaladoras también pueden suministrar agua para que otras plantas generen hidrógeno mediante electrólisis. La energía necesaria para este proceso, por supuesto, también debe ser generada por fuentes renovables. Este hidrógeno, posteriormente, puede ser utilizado para generar energía eléctrica o suministrarla directamente a la red cuando ello sea necesario.

Conectada a estas desaladoras, y aquí viene el motivo de este articulo, se puede desarrollar una extensa red de acueductos a presión – yo les llamo acueductos inversos –, que pueden canalizar este agua desalada desde cualquier zona marítima u oceánica apropiada para ello, hasta a aquellos lugares tierra adentro que requieran ese suministro. Dicho de otro modo, tenemos suficiente tecnología, energía y recursos hídricos para restituir el mar de Aral o, incluso, inundar el desierto.

Aquí tenemos un esquema de acueductos a presión que nos ilustra claramente los elementos y las dificultades holográficas que puede salvar esta tecnología.

Esquema acueducto a presión (acueducto inverso) - Fuente: Universidad de Buenos Aires
Lógicamente cuanto más arriba y más lejos queramos llevar ese agua, más energía y recursos materiales necesitaremos. Pero sabemos que existen oleoductos de miles de kilómetros (el Big Inch, por ejemplo tiene más de 4.100 kilómetros) y gaseoductos de más de 1.000 kilómetros, ¿por qué no se pueden construir acueductos inversos también de varios miles de kms y llevar el agua desalada allí donde se necesite? Intuyo que no se construyen porque a los amos del gran capital no les interesa. Pero, ¿y qué pasa con el resto de la humanidad?¿no necesita mejorar la eficiencia en su gestión del agua?¿no debe tener libre acceso a este recurso abundante y renovable?¿no es esto mucho más importante que el dinero?

La respuestas son obvias...

Pep Peragón

1 comentario:

  1. Excelente cierre, tus preguntas en la conclusión me asaltan constantemente, mis profesores dicen que no puedo diseñar un acueducto tan grande y me hago la misma pregunta, si hay oleoductos, que en teoría es un material más peligroso, por qué no quitar agua de las zonas propensas a inundaciones y llevarlas a las zonas de sequía extrema??? Muchas gracias por la información en tu blog

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