martes, 12 de abril de 2011

Obsolescencia programada. Compatibilidad entre eficiencia y trabajo (Por C. H. Castellano)

La obsolescencia programada es la duración premeditada de un producto para incentivar su consumo y las ganancias económicas por parte de éste.


Para evidenciar nuestra afirmación de hacer los productos más duraderos y eficientes para reducir la extracción y el consumo de los recursos finitos del planeta, debemos hacernos esta pregunta: ¿Si todo dura más, qué hacemos con los puestos de trabajo? La cuestión es difícil de plantear en un contexto de sociedad con el objetivo continuo del crecimiento económico, debida a que la obsolescencia programada y la siguiente corta vida de los productos genera superproducción (con ello muchos puestos de trabajo), y a la vez sobreconsumo para mantener el propio crecimiento económico y todos los beneficios materiales que pueden surgir de éste. Por eso, para replantearnos las cuestión de los puestos de trabajo también tenemos que plantearnos la cuestión del crecimiento económico y del propio modelo económico.

Las horas de trabajo de un trabajador son proporcionales a la demanda de la producción de un determinado producto en un medio de producción. Así, la obsolescencia hará aumentar la producción de un producto por su relativa y corta vida, y consecuentemente las horas de trabajo necesarias para su realización (siempre que haya necesidad de mano de obra en la elaboración del producto).

Un esquema relativo a este proceso podría ser:

TRABAJO SUPERPRODUCCIÓN SUPERCONSUMO CRECIMIENTO ECONÓMICO

OBSOLESCENCIA PROGRAMADA





Además, nos encontramos que con el modelo económico capitalista, los medios de producción, en la mayoría de los casos, son de manos privadas. En este contexto, la fuerza del trabajador sirve para generar una plusvalía para el capitalista, es decir, no todas las horas de trabajo del trabajador son remuneradas, ya que una parte sirve para enriquecer al capitalista. De este modo, a más producción, más horas de trabajo, y más plusvalía y beneficios consecuentes del propietario del medio de producción.

Ahora bien, si el paradigma cambia y aumenta la eficiencia de los productos:

TRABAJO PRODUCCIÓN CONSUMO ¿CRECIMIENTO ECONÓMICO?

EFICIENCIA

Así, si aumenta la eficiencia, disminuiría la producción y a la vez el consumo, y por consiguiente el crecimiento económico. Dejando por afirmado que el crecimiento económico no aporta absolutamente nada beneficioso ni al planeta ni a la especie humana, sino todo lo contrario, es decir, destrucción ecológica y desigualdades humanas, y que por ende no debemos preocuparnos por su desaparición, también podemos afirmar que con el cambio de paradigma el trabajo no desaparecería en si.

Con el aumento de la eficiencia de los productos, el crecimiento económico se reduciría o simplemente desaparecería, dejando lugar a una economía basada en la eficiencia de los recursos naturales y de las necesidades básicas humanas (suponiendo un largo camino en la modificación total de la industria y el modelo económico, junto con el de los valores de la sociedad, que son cuestiones en la práctica necesarias para este objetivo). Aumentando la eficacia de los productos el valor del capital aumenta por la disminución de la necesidad de adquisición. Transformados los medios de producción a las necesidades humanas básicas y a la eficiencia de los productos (sin crecimiento económico no hay capitalistas ni medios de producción privados), las horas de trabajo son 100% remuneradas, llegando a reconvertir los salarios a niveles superiores con menor horas de trabajo. Y como necesariamente disminuye la producción por el aumento de la eficiencia, también disminuye el trabajo necesario, pero no el trabajo en si, sino las horas de trabajo, cuya remuneración será igual o superior a la anterior por la desaparición de los medios de producción privados y cuya capacidad de adquisición será igual o mayor por el aumento del valor del capital por la disminución de la necesidad de adquisición.

Aun así, el paradigma tiene que ir más allá, y es necesario, para complementar eficiencia y puestos de trabajo, convertir ahora a la economía del crecimiento económico en la economía de la eficiencia y de los recursos naturales (economía ecológica), contemplando al planeta como finito, y reconvirtiendo el materialismo social y la división injusta del trabajo y los medios de producción a las necesidades básicas de la sociedad, asegurando así una remuneración justa del trabajo así como su acceso universal mediante una total soberanía social, alimentaria y energética, teniendo en cuenta en esto los impactos sociales y ecológicos que comporta.

¿Por qué esperar a que se agote el planeta por este ritmo desfrenado de superproducción y superconsumo? ¿Por qué contemplar como aumenta el sentimiento materialista y las desigualdades en el planeta por los intereses económicos? La solución es mucho más sencilla si todos y cada uno de nosotros somos críticos con lo que nos rodea y sabemos plantear soluciones beneficiosas para el planeta y la humanidad utilizando nuestro más agudo sentido común.

C.H. Castellano



Nota 1: Muchos ya habéis visto en este mismo blog el documental "Comprar, tirar, comprar" sobre la obsolescencia programada pero para el que todavía no lo haya visto aquí volvemos a colgarlo en español. 









Nota 2: Volvemos a colgar el documental "The story of stuff" que también trata sobre la obsolescencia programada.





http://www.storyofstuff.com/index.php

3 comentarios:

  1. Hace un par de meses se nos estropeó en casa el microondas, y la semana pasada, para colmo de los colmos, la lavadora y la TV. Los tres electrodomésticos tenían, curiosamente, 9 años de vida. Parece increíble, pero desgraciadamente para mí es cierto.

    No hemos comprado nada nuevo, lo llevamos todo a reparar: el microondas no se pudo arreglar (fallaba el circuito, hemos reciclado el de mi madre que no lo utilizaba), la lavadora sí (¡¡¡¡ un muellecito 90 € !!!!) y la tele la tengo que llevar al servicio técnico – lógicamente cada vez hay menos gente que repara cosas – cuando pueda, ¡PESA UN QUINTAL! Si la pueden reparar perfecto, si no compraré las más barata que encuentre, porque total no va a durar mucho... Aunque por una TV tampoco me voy a dar mucha prisa la verdad.

    Mi consejo:

    1º - REPARAR
    2º - RECICLAR
    y si no hay más remedio que comprar,
    3º - PLANTERARTE SI LO QUE VAS A COMPRAR REALMENTE LO NECESITAS
    4º - COMPRAR LO MÁS BARATO, ya que valga lo que valga lo que compres seguro que mucho no va a durar.

    SALUDOS CONSCIENTES Y CRÍTICOS,

    Pep

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  2. ¿Qué tal Peragón? Saludos de un antiguo compañero del G.A.C.A 42 (Brigada de Alta Montaña), o sea de la puta mili. Soy Jose Miguel Pintor, de Zaragoza, el maño, vamos que compartimos piso varios meses allá por el año 95 en la calle Algascar de Huesca. Me alegro de que estés bien, ya he visto por ahí una foto tuya con tu zagal, yo también tengo un bichejo de tres años muy majo. Cooo que tienes un blog muy guapo, ojalá muchos más pensaran como tú, pena de país este en el que no se mueve ni Dios si no es para ir al fútbol los domingos, nos va a costar caro este inmovilismo. Yo por mi parte intento también iluminar o aclarar en lo que puedo la mente de la gente en muchos temas cercanos a los que tu tratas a través de un blog de carácter medioambiental o ecologista. Te escribo más abajo la dirección por si quieres echarle un vistazo y también te pongo mi correo para que me escribas y nos contemos batallitas. Bueno nen, he caído de casualidad por este blog y ya te digo que me alegra mucho enterarme de que estás luchando por estos temas.
    Salud compañero.

    http://zaragozasalvaje.blogspot.com/
    jose.m.pintor@gmail.com

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  3. ¡José Miguel!

    ¡Cuánto tiempo!Me alegro mucho de saber de tí y aún más de saber que tu también luchas por un mundo mejor.

    Tu blog ya está linkado en nuestra lista.

    ¡Seguimos en contacto compañero!

    ¡Un abrazo!

    Pep

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