viernes, 6 de mayo de 2011

INMIGRACIÓN: ¿PROBLEMA, O CAUSA DE LA DESIGUALDAD? (Por C.H.Castellano)

Rara vez nos preguntamos por el entorno que nos rodea, pues nuestras preocupaciones cada vez se ven más y más menguadas a lo rutinario y lo meramente existencial. No obstante, la sociedad ha cambiado mucho desde mediados del siglo pasado, no sólo en número, sino también en variedad.

La multitud de necesidades laborales o existenciales, así como una amplia gama de desequilibrios sociales ha hecho y hace que haya constantes flujos de población entre los diferentes territorios del planeta. En el actual contexto de crisis económica, estos flujos de población se ven a veces incrementados en ciertos países y disminuidos en otros.

También, ciertos grupos de la sociedad, sobretodo partidos políticos declarados fascistas o simplemente personas con una voraz falta de empatía, critican a estos movimientos de población para sus respectivos países como la causa directa de una crisis económica que sufre todo el mundo. Se refieren básicamente a "la capacidad de carga" de su país, detallando que la llegada de personas de fuera acaban con los recursos, abaratan los servicios públicos, o provocan falta de convivencia con los demás. Entre otros muchos etnocéntricos, inhumanos, y egoístas sentimientos que provienen de la falta de sensibilidad, empatía, y espíritu crítico. Los residentes de otros países que representan a una capa económica parecida o superior a la nuestra, no parecen provocarnos ningún tipo de ira o pensamiento malhechor, en cambio las diferencias acentuadas de rasgos físicos, cultura o capacidad adquisitiva nos llena de recelo e incomprensión.

Ante este contexto, debemos preguntarnos: ¿La inmigración es un problema o una causa directa de las desigualdades existentes? ¿Se ha producido siempre, o ha explotado con el auge del capitalismo? ¿Es el capitalismo el verdadero causante de la inmigración y las desigualdades en el globo terrestre? ¿Así, son estas desigualdades las causantes de la inmigración?

Nuestro espíritu crítico y nuestra empatía tiene que servirnos para comprender la situación que se vive en el mundo. La gente pobre de otros países (mayoritariamente de Sudamérica, África, o algunos países de Asia), emigra hacia países de occidente básicamente por las condiciones de miseria a la que se ven expuestos en sus correspondientes países, y vienen en busca de nuevas oportunidades por sentimientos existenciales. Sabemos que puede haber recursos, trabajo y servicios para todos en un mismo país, independientemente del origen de la población, pues todos los países son ricos en recursos, y si no los hay son fruto directo de las desigualdades y la falta de justicia y libertad que provocan precisamente estas migraciones. Cuando esta gente llega aquí, no hay ningún choque de culturas, no se comportan "bien" o se comportan "mal" (aunque haya tantas organizaciones inhumanas que así nos lo hagan creer). Se comportan según sus necesidades, y son esas necesidades, esa falta de recursos que los ha hecho emigrar, la que hace que se comporten de manera distinta a la que una persona acomodada lo hace aquí. La visión recelosa y menospreciante que algunos adquieren ante esta escena hace evidente la falta de empatía y la inhumanidad de algunos.

Ahora, si abandonamos por un momento la esfera patriótica de nuestro muro estatal y miramos más allá, comprenderemos que occidente también es un inmigrante en esos países. Después de la segunda guerra mundial, el capitalismo se instaló donde no lo había hecho mediante guerras y ocupaciones (neoimperialismo o neocolonialismo). Las víctimas fueron básicamente Sudamérica, África, y muchos países de Asia (coincidentes con los mayores índices de emigración). Esto conllevó la imposición de dictadores en estos países por parte de occidente (algunos aún perduran) cosa que hizo aumentar la falta de justicia y libertad en las poblaciones. El objetivo fue claro: imponer el crecimiento económico y el capitalismo por doquier con mano de hierro para beneficio de los países de occidente. Entonces fue cuando miles de empresas y multinacionales transportaron su producción a estos países, debido a la abundancia de recursos intactos y a la mano de obra barata y la falta de medios de legislación que ofrecía a occidente suculentos beneficios a cambio de emancipar a los dictadores que ellos mismos habían impuesto.

El resultado, millones de personas con nada. Millones de personas en la miseria. Sin libertad, sin justicia, sin igualdad. Sin poder acceder a su propia tierra. Con su propio país oprimiéndoles mientras se mueren de hambre y de enfermedades. La riqueza, la emancipación de la alta clase económica de occidente a cambio de la miseria de los demás.

La petrolera Shell en Nigeria, las Zonas Francas de Exportación faltas de legislación en China, las dictaduras de Sudamérica impuestas por los EUA, la empresa de diamantes y coltán en el Congo, la pesca ilegal en Somalia, la inclusión forzada en la UE de Rumania, la industria del oro y la empresa Barrick Gold en Chile... Todos estos casos son fruto de la máxima falta de humanidad de ciertos individuos y su falta de empatía y amor por la especie y el planeta. Todo esto genera una incalculable desigualdad consentida por los países de occidente con el único objetivo de enriquecerse.Toda esta desigualdad genera pérdidas humanas y miseria.

Unos pocos afortunados tendrán el "privilegio" de poder escapar de las garras de la catástrofe en su país y establecerse en otro donde al menos no se morirán de hambre, mientras los causantes de esa inhumana miseria les observarán eternamente con ojos llenos de recelo, codicia, egoísmo, y falta infinita de amor.

C.H. Castellano
Os recomiendo, al acabar de leer el artículo, visionar este revelador documental que dará luz a la lucha de la codicia europea contra la condición existencial de Somalia.


¡Piratas! from Juan Falque on Vimeo.

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