viernes, 20 de mayo de 2011

LA REVOLUCIÓN PACÍFICA HA LLEGADO (Por C.H.Castellano)

El grito por la condición humana de nuestra especie ha tardado en llegar, pero por fin, ha llegado.


El 14 de Mayo Barcelona se levantaba con aire marítimo y luz primaveral. En sus calles, más de 100.000 personas encabezaban las protestas. Protestas fruto de la crisis económica. Protestas fruto de un sistema político totalitario, antidemocrático y totalmente jerarquizado, y de un sistema económico injusto, desigual y descontrolado.


Personal médico, de la educación, sindicatos, juventudes de partidos y organizaciones alternativas exigían lo que se les debe por derecho: Justicia, libertad, e igualdad. Razones suficientes para que una sociedad estalle, y razones que el sistema nos prohíbe según nuestra condición económica y estamental.

El sistema político está corrompido y obsoleto. El bipartidismo de la mayoría de países hace que el poder se lo disputen entre dos partidos (el azul y el rojo) totalmente prosistémicos y subyugados al capital. El sistema político impone medidas antidemocráticas para mantener el poder en las manos de los más poderosos y evitar una alternativa más democrática y humana, basándose, por ejemplo, en la ley electoral o la ley de partidos. Impone leyes despóticas que dañan al estamento que sostiene al país, es decir, la clase trabajadora, para hacer pagar las crisis económicas cíclicas de los grandes capitalistas, bancos, multinacionales y clases enriquecidas. Nos venden la democracia como poder votar cada cuatro años al azul o al rojo y nos subyugan incondicionalmente a la obediencia de esta pequeña pero alta clase política-económica.


El sistema económico capitalista es injusto y desigual. El sistema financiero, basado en la especulación y en el libre comercio, provoca crisis cíclicas y desigualdades enormes entre el Sur y el Norte, así como diferencias abismales creando clases sociales con distintos niveles económicos, divididas en intereses. Mientras unos buscan hacer fortuna sin mirar lo que pueden provocar o lo que están provocando, otros se limitan a intentar sobrevivir, comer o buscar trabajo. La pequeña proporción de capitalistas (dueños de grandes empresas, multinacionales, bancos, gente con gran fortuna, etc), juega con el gobierno y con el dinero de todos los contribuyentes del país, haciendo pagar sus estúpidas crisis a toda la clase trabajadora.

Los medios de comunicación, controlados por el sistema político y económico aborregan a la población y la hacen ir en contra de sus propios intereses y del sentido común, desvirtuando las protestas, tachándolas de "antisistémicas" (cuando los antisistema son ellos, pues quien demanda un verdadero sistema justo solo puede ser prosistémico). La política antidemocrática y el sistema económico injusto también tiene fuerzas de opresión, y no tarda en utilizar la fuerza para evitar cambios que desfavorezcan a los poderosos, asimismo como leyes que normalizan la opresión o la negativa a la reivindicación.

Pero todo esto se ha acabado. El pueblo, la sociedad, el planeta, la especie, ha dicho ¡BASTA! ¡Basta de injusticia! ¡Basta de opresión! ¡Basta de desigualdad!

¡QUEREMOS DEMOCRACIA, QUEREMOS LIBERTAD, QUEREMOS IGUALDAD!

Es hora de salir a la calle y recuperar lo que en tantos años unos inhumanos sin sentimientos han estado robando al planeta y a la sociedad humana.

Es hora de clamar por el sentido común. Es hora de humanizar a la sociedad. Es hora de cambiar el sistema político obsoleto y corrompido por una democracia horizontal y directa. Es hora de destruir al sistema económico capitalista e instaurar una economía totalmente justa e igualitaria, ecológica, basada en los recursos.

Tenemos que practicar la desobediencia civil y nuestro derecho a la revolución pacífica. Debemos inundar las calles de personas y protestas, de reivindicaciones por un sistema político y económico democrático, justo y horizontal. Tenemos que resistir indefinidamente en las calles hasta que el sentido común se haga con la sociedad y el Estado. Hay que crear conciencia y divulgar que otro mundo más justo y humano no es una utopía, si no toda una realidad que ciertas personas se niegan a aceptar. Hay que derribar a estas personas, inhumanas y sin sentimientos, que oprimen y inundan a la sociedad de miseria y desigualdad, y construir todos juntos un sistema democrático y totalmente justo y sin desigualdades. Hay que acabar con los monopolios de multinacionales, las injusticias de los bancos y la mala repartición de la riqueza. Todos juntos, podemos.

¡ES HORA DE GRITAR! ¡GRITAR POR NUESTRA CONDICIÓN! ¡GRITAR POR LA JUSTICIA Y LA IGUALDAD! ¡PUES NUNCA NOS QUITARAN LA LIBERTAD!

¡TENEMOS QUE CAMBIAR EL SISTEMA, TENEMOS QUE CAMBIAR EL MUNDO!

¡VAMOS A CAMBIAR EL MUNDO!

¡VIVA LA REVOLUCIÓN PACÍFICA!

C.H. Castellano





2 comentarios:

  1. tens tota la raó, per fi la gent se n'ha adonat i està protestant pacíficament. esperem que aconseguim alguna cosa!!!

    Xènia

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  2. El cambio se acerca, no es una utopía, podemos hacerlo entre todos, tenemos que frenar al capitalismo de la mafia y el casino global que no hace más que empobrecer al más pobre y restar derechos globales.

    http://nuevareevolucion.blogspot.com/2011/05/manual-pactico-para-cambiar-el-mundo.html

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